COMO LEER LAS ETIQUETAS DE LOS PRODUCTOS

Durante todos mis años entrenando y llevando la alimentación de mis clientes me he dado cuenta que el problema de la alimentación es el gran desconocimiento de la gente sobre este tema no nos fijamos en lo que comemos, ni lo que comen nuestros hijos y hay que entender que lo que comemos es nuestra gasolina y cuanto mejor nos alimentemos menos riesgos de enfermedades tendremos, en resumen, no sabemos realizar un plan nutricional sostenible en nuestras vidas.

Lo primero que hay que fijarse es la fecha de caducidad que eso si la gente suele fijarse más y la fecha de conservación que es una de las cosas más importantes.

La fecha de conservación lo que te dice es que una vez abierto el producto tenemos un tiempo limitado en el que ese producto no se estropea ya que cuanto más pasa el tiempo peor se conserva. Si un producto te dice que consumas preferentemente en siete días significa que una vez abierto al octavo día empieza a estropearse.

Todos los productos tienen que tener la lista de ingredientes. EJEMPLO:

 

 

 

Los ingredientes siempre se colocan de mayor a menor. A partir del  ejemplo de la foto vamos a ver como se colocan los ingredientes:

Primer ingrediente del producto: Agua.

Segundo ingrediente del producto: Aceites vegetales.

Tercer ingrediente del producto: Azúcares.

Y así sucesivamente…

En los productos que nos venden como light o bajo en grasas, por lo general si miramos los ingredientes suelen contener muchísimos  azúcares añadidos ya que al quitar la grasa tienen que darle sabor con otra cosa.

Otra tabla que nos va a aparecer siempre es la de la información nutricional. EJEMPLO:

En esta tabla siempre nos dan la información por cada 100 gramos de producto y a veces nos ponen por porción, esto a veces engaña ya que generalmente comemos más de lo que nos aconsejan como una porción.

Lo primero que vemos son las calorías (Kcal)

CALORIAS (KCAL): Las calorías son el calor que se genera cuando quemamos un nutriente. En el ejemplo de arriba vemos que tiene 362 calorías por cada 100 gramos.

Una de las cosas más importantes que tenemos que fijarnos es las GRASAS que primero te dicen el valor total y luego estas se dividen en cuatro, y unas son perjudiciales y otras no.

-GRASAS MONOINSATURADAS Y POLIINSATURADAS: Son las que al mirar al producto tenemos que elegir como fuente grasa ya que son las grasas sanas.

-GRASAS SATURADAS Y GRASAS TRANS: Estas grasas son las perjudiciales. En el ejemplo vemos que tienen 0 grasas trans y solo 0,7 grasas saturadas y tienen más grasas mono y poli insaturadas por lo que en cuanto a grasas es una buena elección.

Por lo tanto no hay que fijarse tanto en las grasas que tiene  sino que procedencia tienen.

COLESTEROL: Este elemento ha sido uno de los grandes perjudicados por la sociedad, quien no escucho aquello de que comer huevos es malo para el colesterol, algo que sin duda no tiene sentido. Hay que fijarse en la procedencia de las grasas. En el ejemplo tenemos 0 colesterol.

HIDRATOS DE CARBONO: Uno de los puntos más importantes, ya que es la energía primaria que utiliza nuestro cuerpo. En la etiqueta de ejemplo vemos que tiene 97 por cada 100 gramos. Pero como dije con las grasas hay que mirar su procedencia y estas se dividen en azúcares y fibra. Azúcares sería el hidrato de carbono perjudicial y la fibra sería aquello en que deberíamos fijarnos como algo positivo.

-AZUCARES: Para mí el punto de azúcares es el más importante, ya que hoy en día la industria alimentaria tiene un marketing PRO light al que le quitan las grasas para que el consumidor piense que es bueno pero por lo general a estos productos se les llena de azúcares para darle sabor y además el azúcar tiene un poder de enganche enorme  como el de una droga o ¿Sera una droga? Piénsalo. Si el producto tiene más de 10 gramos de azúcar por producto no es una buena elección, y si el azúcar está entre los 3 ingredientes más usados en ese producto debemos estar alerta y mirar los gramos que se usaron de azúcares.

-FIBRA: La fibra se incluye dentro de los carbohidratos y por lo general cuanto más fibra tenga el producto mejor, el problema viene cuando la fibra se le añade y nos lo venden así en la caja, muchas veces se nos vende como “alto en fibra”. Hay que intentar buscar productos naturales con fibra y que no haga falta que les añadan fibra.

SODIO: Hay que tener en cuenta este tema ya que para dar más gusto al paladar la industria alimentaria hace un uso excesivo de la sal en sus productos, no significa quitarla sino controlarla. En adultos el uso recomendado es 2,300 mg al día.

Conclusión: Hay que aprender a leer las etiquetas y ver que comemos y que le damos a nuestros hijos, la alimentación es clave para no tener enfermedades. Intentar tomar comidas frescas y no dejarse engañar por el marketing que se usa en los productos, hay que huir de “alto en fibra” “enriquecido con…”

 

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